Cuando aplicas un sérum o una mascarilla, una parte mínima de sus activos llega realmente a la profundidad donde puede actuar. La barrera cutánea, que existe precisamente para proteger la piel del exterior, impide que la mayoría de las moléculas pasen. La electroporación resuelve ese problema.
Cómo funciona
La electroporación utiliza pulsos eléctricos de baja intensidad y muy corta duración para abrir temporalmente los poros de las membranas celulares. Durante esos microsegundos, los principios activos aplicados sobre la piel pueden penetrar en profundidad — hasta 400 veces más que con aplicación tópica convencional, según estudios del sector.
Los microporos se cierran solos en cuestión de segundos, sin daño para la célula. El resultado: los activos llegan donde tienen que llegar.
Es una técnica no invasiva — sin agujas, sin penetración mecánica — que se usa en estética avanzada tanto de forma independiente como combinada con otras tecnologías. En Clínica Sanso la integramos en el tratamiento Electropen, que combina microagujas con electroporación para un efecto doble.
Qué activos se pueden introducir
La electroporación es compatible con una amplia gama de activos:
- Ácido hialurónico — hidratación profunda, relleno de arrugas finas
- Vitamina C — iluminación, antioxidante, anti-manchas
- Péptidos — estimulación de colágeno
- Factores de crecimiento — regeneración celular
- Activos nutritivos y calmantes — según el protocolo
En cada sesión, el protocolo de activos se selecciona según el objetivo y el tipo de piel.
Para qué sirve
Los resultados de un protocolo con electroporación incluyen:
- Hidratación intensiva — el ácido hialurónico llega a la dermis, no solo actúa en superficie
- Mejora de la textura — los activos reparadores alcanzan profundidades que la cosmética tópica no puede
- Iluminación — vitamina C y antioxidantes trabajando en profundidad
- Reducción de líneas finas — con péptidos y factores de crecimiento
- Efecto calmante — en pieles irritadas o sensibilizadas
Electroporación sola vs. Electropen (microagujas + electroporación)
La electroporación puede aplicarse sin agujas — los pulsos eléctricos solos ya mejoran la penetración.
En el Electropen, que es el tratamiento que ofrecemos en Clínica Sanso, se combina con microagujas: las microagujas crean microcanales físicos en la piel y simultáneamente la electroporación abre las membranas celulares. El doble mecanismo multiplica la penetración de activos y también activa la cascada de regeneración del colágeno — algo que la electroporación sola no consigue.
¿Duele? ¿Hay recuperación?
La electroporación no duele. Puede producir una sensación de picor o calor suave cuando se aplica, que desaparece en segundos. El Electropen (con microagujas) puede producir una ligera sensación adicional, pero también se tolera bien sin anestesia.
No hay tiempo de recuperación. Al salir de la sesión, la piel puede estar ligeramente enrojecida unas horas — nada visible con protección o maquillaje ligero.
¿Cuántas sesiones necesito?
Para trabajar objetivos concretos (hidratación profunda, textura, luminosidad), lo habitual es un protocolo de 3 sesiones espaciadas cada 3-4 semanas. Después se puede mantener con una sesión mensual o bimestral.
En Clínica Sanso el Electropen tiene un precio de 110€/sesión o bono de 3 sesiones a 290€.
Combinaciones habituales
El Electropen funciona bien solo, pero potencia resultados cuando se combina con otros tratamientos:
- Peeling químico previo — piel más receptiva a la penetración
- Limpieza facial Hydradeep — como preparatorio de la sesión
- Radiofrecuencia — para añadir firmeza al protocolo regenerador
Orientamos sobre protocolos combinados en el diagnóstico facial gratuito.
¿Quieres saber si el Electropen es el tratamiento adecuado para tu piel?
Reservar diagnóstico facial gratuito: clinicasanso.com/diagnostico-facial
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